Un juicio que abre “sospechas” sobre las multas de la Caminera

En un juicio con jurados populares fueron absueltos este martes en Río Cuarto los tres policías acusados por el homicidio culposo de Griselda Soledad Correa (25), atropellada por un camión tras ser detenida por un control de la Policía Caminera, en un fatídico tramo de la ruta nacional 8. 

El tribunal, presidido por Emilio Andruet, declaró inocentes al oficial inspector Orlando Darío Bildoza (41) y a los cabos Cristian Gianini (39) y Facundo Gómez (36). Habían llegado al juicio acusados de homicidio culposo, lesiones graves culposas e incumplimiento de deberes de funcionario público. 

Hay un cuarto imputado (por homicidio y lesiones) que aún no fue juzgado. Es el camionero José Alberto Mores. Su defensa pidió una probation y, cuando se la rechazaron, casó la sentencia, por lo que se espera una definición del  Tribunal Superior de Justicia. 

El siniestro vial se produjo el 5 de mayo del 2013. “Sol” Correa (25) viajaba en moto con su novio, Enzo Gabriel Moreira (29), desde Holmberg rumbo a Río Cuarto, donde trabajaban en un restaurante. Iban a baja velocidad, con casco. Fueron frenados por la Policía a la altura del histórico puesto caminero de Holmberg. Un camión que venía tras ellos no logró esquivarlos y su acoplado impactó en la moto. Sol falleció. 

Según la investigación, los policías habrían apostado el control de manera negligente, en una zona de curvas y contracurvas. 

En el juicio varios uniformados que declararon como testigos admitieron que, según la normativa, “no pueden montarse controles vehiculares en lugares de existencia de curvas, pendientes, puentes u otras zonas que pudieran resultar peligrosos para la seguridad vial”. Pero aseguraron que estaban ahí por “órdenes de la superioridad”. 

¿Multas por encargo?

Para sorpresa de los presentes en la audiencia, la mayoría de los integrantes de la Policía Caminera que declararon como testigos afirmó que sus superiores exigían hacer una determinada cantidad de multas por día en los controles vehiculares sobre la ruta. 

Los uniformados coincidieron en manifestar que si no labraban un número considerable de actas, podían sufrir consecuencias como tener que quedarse “después de hora” o que los obligaran a hacer cursos. 

Algunos efectivos declararon ante el tribunal que por “órdenes que venían de Córdoba”, tenían que hacer unas 100 multas por día (unos mencionaron 80, otros menos). 

En los alegatos, el fiscal Daniel Miralles consideró que la muerte de Correa fue provocada por el accionar negligente de los policías. Pidió condenas y también que se abriera una nueva investigación para esclarecer lo que surgió en el juicio sobre las multas.

Al dictar el veredicto, el tribunal tampoco dejó pasar el tema de las supuestas “multas por encargo” y ordenó “remitir los antecedentes a la fiscalía de turno por la posible comisión de un delito perseguible de oficio”.  

En el caso del oficial Bildoza, la absolución por el delito de incumplimiento de deberes fue por mayoría. El resto de las acusaciones fue desestimada por unanimidad. Los fundamentos del fallo saldrán el 26 de este mes.

Miradas opuestas

“Los absolvieron, pero dudo que puedan vivir con la conciencia tranquila. Yo soy cocinero y si me dicen que le ponga vidrio a la comida no lo hago, aunque pierda el trabajo. Los policías dicen que sabían que no debían parar gente ahí, pero hasta que no pasó esto con ‘Sol’, siguieron parando ahí. Siempre se espera que maten a alguien para hacer algo. En esa ruta ni siquiera hicieron la doble vía y sigue habiendo muertos”, expresó apenado Enzo, novio de la víctima.

Los abogados de los uniformados se mostraron conformes. “Se demostró largamente la inocencia de esta gente. Hay un responsable de la muerte que es el camionero que ha pedido la suspensión del juicio a prueba y la causa queda abierta para que sea juzgado a su debido tiempo”, evaluó el defensor José Abrile.

Los principales protagonistas de este particular juicio. (Tomy Fragueiro/La Voz)