Las dos semanas de aislamiento social en marzo, sumadas a las recomendaciones previas de no circular para evitar el contagio masivo de coronavirus entre la población, golpearon como nunca el envío de fondos nacionales en concepto de coparticipación federal de impuestos que llegan a Córdoba.

Según los datos oficiales publicados por la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales, que depende del Ministerio de Economía que conduce Martín Guzmán, Córdoba recibió transferencias automáticas este mes por un total de 10.964 millones de pesos. Esto representa, en términos nominales, apenas un 28 por ciento más que en marzo de 2019, cuando se habían contabilizado 8.564 millones.

Sin embargo, descontando la inflación en el mismo periodo, el retroceso es alarmante.

La marca es equiparable a los registros de los peores meses de la crisis desencadenada durante el gobierno del expresidente Mauricio Macri, cuando el precio del dólar se disparó, generando un proceso inflacionario en el que la Argentina aún sigue atrapada. Pero con un agravante: se está comparando con meses que ya eran malos.

En valores reales, estimando una suba del índice de precios al consumidor en Córdoba interanual a marzo del 49 por ciento (el dato preciso se conocerá a mediados de abril), las transferencias habrán caído 21 puntos porcentuales.

Hay que remontarse un año atrás, a marzo de 2019, para encontrar una caída interanual similar a este derrumbe.

En efecto, en el tercer mes del año pasado, la baja interanual de los envíos nacionales fue del orden de los 25 puntos porcentuales.

Panal

La situación, analizan en el Panal, era esperada. La coparticipación de impuestos está conformada en un 90 por ciento por IVA y Ganancias, por lo que una actividad comercial casi nula en buena parte de los rubros iba, necesariamente, a afectar los ingresos.

El problema de estos números es que más de seis pesos de cada 10 que ingresan a las arcas del Estado provincial drenan desde la Nación en forma de transferencias automáticas.

Al resto lo conforman los recursos propios, que si bien habían comenzado a mostrar un leve (y auspicioso) amesetamiento en febrero, la crisis de la pandemia los volverán a derrumbar.

De los casi 11 mil millones de pesos enviados por el fisco en marzo, exactamente 10.832 millones fueron fondos de origen nacional (como el proporcional del ya mencionado IVA, Bienes Personales, Impuesto a los Combustibles, Ley de Financiamiento Educativo, entre otros).

El resto, 131 millones, forman parte de la compensación acordada tras la firma del Consenso Fiscal.

En lo que va del año se transfirieron 36 mil millones de pesos, un 34,7 por ciento más que los 26.707 millones del mismo periodo de 2019. Teniendo en cuenta una inflación interanual promedio –estimada– de 49,8% en el primer trimestre, la caída en lo que va del año es de poco más de 15,1 puntos porcentuales.

Casa de Gobierno. (La Voz/Archivo)